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viernes, 9 de enero de 2009

Otra visión de las Cabalgatas.

El año pasado, después de la fiesta de Epifanía, recogíamos los siguientes comentarios de prensa y transmisiones de distintas cadenas de TV:

“La Cabalgata de los Reyes Magos de Madrid -vista en toda España por TVE- fue sensacional, haciendo las delicias de grandes y pequeños con sus sorprendentes carrozas ecológicas. Un gran éxito de la directora de la campaña navideña de la ciudad”.

“En Algeciras, en una costumbre que se remonta a principios del siglo XX, 7000 niños acompañados de sus familiares arrastraron latas, sus latas, para llamar a los Reyes. Todo procede de que las familias pobres explicaban a sus hijos que no tenían regalos el 6 de enero porque «a los Reyes se les había olvidado pasar por Algeciras».” La cabalgata de Granada tiró una totalidad de 16.000 kilos de caramelos”. “En la ciudad de la Alhambra varios miembros de la Plataforma Ciudadana contra la Crisis, integrada por IU, organizaciones sindicales y diversos colectivos sociales entregaron carbón, en un acto simbólico pero con mucha intención, a los dirigentes que, a su juicio, son responsables de la crisis”. “Melchor, Gaspar y Baltasar bajaron en parapente a la capital jiennense haciendo las delicias de los asistentes.” . (Publicado en “El Mundo” del 7-1-2009, en distintas secciones del periódico).

En TV, en las retransmisiones de distintas cabalgatas: Caperucita Roja, El Bosque encantado, ocas alucinadas corriendo sobre el asfalto sobreiluminado...Mucha “ilusión” y mucha ecología, que se lo pregunten a las ocas.

Magníficos espectáculos, muchedumbres pasándolo bien de un lado para otro, niños disfrutando, turismo atraído, y, donde la gente se mueve, se mueve el dinero.

Se cumplió la tradición. Se repitió el rito del 6 de enero. Los medios de comunicación social dan la medida del éxito espectacular.

Este año, anticipadamente todavía, se oyen comentarios en la radio sobre las modificaciones que este año se introducirán en la Cabalgata de Madrid, modificaciones para representar un encuentro de civilizaciones por la paz. Una conocida periodista describía las novedades que se proyectaba incorporar y comentaba que la desnaturalización de la cabalgata es tal que lo que ya sobra en ella es la representación de los Magos

Todo queda abierto al juicio que sobre el espectáculo se forme cada cual: para algunos magnífico, para otros tradicional, carnavalesco para otros.

A quienes quieran reflexionar sobre todo ello desde la vertiente religiosa cristiana plante algunos interrogantes:

¿El cristianismo como espectáculo?

Con el título de “Jesucristo y Dostoyevski”, Plácido Fernández-Viagas publicó, en “El Mundo” del 21 de octubre de 2008, un artículo en el que decía: “La religión se ha transformado en un fenómeno pagano, basta con observar el espectáculo de la denominada «semana santa»: disputa de cofradías por la preeminencia, procesiones con autoridades de chaqué y bastón de mando, cortejos de mujeres con peineta luciendo el palmito detrás de las imágenes...Ridículo si no fuera bien triste.
Mientras el cristianismo se mantenga como espectáculo, destinado a satisfacer las necesidades de diversión de las masas o el fomento del turismo, no tendrá ningún problema. Todo lo contrario, la rivalidad pueblerina se preocupará muy mucho de que la Esperanza Macarena no quede por debajo de la de Triana o que Málaga no se vea desplazada injustamente por la de Sevilla, faltaría más... El problema es que, entre unas cosas y otras, se está destruyendo todo lo que de auténtico existía en el espíritu religioso”. Blogger
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